El soporte que nadie sabe que necesita hasta que tiene un bebé
Parece un gadget menor. Y lo es, técnicamente. Pero hay una serie de situaciones que se repiten cada día siendo padre primerizo en las que tener el móvil en un soporte marca la diferencia entre aguantar y no aguantar. Las tomas nocturnas son la principal: veinte o treinta minutos sujetando al bebé con el biberón, con una sola mano libre. Si tienes el móvil en un soporte a la altura correcta, puedes ver algo o al menos distraerte sin torcerte el cuello ni sostener el peso del teléfono.
El segundo uso más frecuente es para la app del vigilabebés: en lugar de tener el teléfono en la mesita de noche en posición horizontal donde no ves bien, lo pones en el soporte a la altura del ojo, con el ángulo que quieras, y de un vistazo ves la cuna sin levantarte. El soporte también sirve para videollamadas con los abuelos cuando tienes las manos ocupadas.
"Barato, útil y de los que no sabes que necesitas hasta que lo tienes. El soporte del móvil que siempre has querido y que por fin tiene sentido comprar cuando eres padre."