Tener las manos libres cambia el primer año
El porteo tiene décadas de evidencia detrás: los bebés porteados lloran menos, duermen más y se sienten más seguros porque la proximidad al cuerpo del padre o la madre regula su temperatura, su ritmo cardíaco y su nivel de estrés. Para los padres, la ventaja es más simple: tienes las manos libres. Eso a las 6 de la tarde, cuando llevas horas sin poder soltar al bebé, es lo que te salva.
Un portabebés ergonómico es diferente a uno convencional en un detalle clave: la posición del bebé. La posición en M —con las rodillas por encima de las nalgas— favorece el desarrollo de la cadera y la columna vertebral del bebé. Poner al bebé en posición vertical con las piernas colgando en un portabebés no ergonómico puede causar problemas de cadera. Con este, no tienes ese riesgo desde el primer día.
"Las primeras semanas de porteo cambian todo. Tienes las manos libres, el bebé va tranquilo y dormido, y tú puedes hacer algo. Eso a las 6 de la tarde, cuando no sabes qué más hacer, salva."